Guus Hiddink ha vivido sus horas más difíciles como entrenador del Real Madrid. Las declaraciones en la Prensa holandesa, en la que aseguró "Si los jugadores bajan de su Porsche sin haber jugado lo pasan fatal" han estado a punto de costarle el cargo. Lorenzo Sanz, hasta que no oyó las matizaciones de su técnico, tenía decidido cesarle si se confirmaban las declaraciones que recogían los medios de comunicación españoles. La llamada del entrenador, en la madrugada del martes, templó los ánimos de un presidente que estaba dispuesto a llegar hasta el final.
Hiddink no ha rectificado, pero sí ha matizado sus palabras y eso, de momento, ha sido suficiente. Eso y que el Real Madrid tiene un partido el miércoles mismo y la situación no se prestaba a decisiones drásticas.
Luis y Antic
El malestar en el seno del club, no obstante, es evidente. Por la mañana, cuando Lorenzo Sanz se vió con parte de sus directivos, el ambiente estaba crispado. Hubo quien habló de cese fulminante e incluso salieron a relucir nombres de posibles sustitutos. Los de Radomir Antic y Luis Aragonés cobraron fuerza por encima de todos. Una debacle en el Camp Nou podría precipitar los acontecimientos.
Entre tanto, cada cual movía sus hilos para conseguir un ejemplar del periódico que publicaba la fatídica entrevista. Daba igual que estuviera escrita en holandés. Algún miembro de la directiva tenía los medios a su alcance para llevar a cabo una traducción inmediata no sólo de las palabras de Hiddink sino del matiz de todas y cada una de las declaraciones.
De la misma forma, en el club se esperaba con máxima atención la rueda de Prensa del técnico en la Ciudad Deportiva. Del tono de la misma iba a depender parte de la suerte del entrenador. Una reafirmación en las declaraciones o un tono confuso hubiera resultado letal para Guus.
Su intervención convenció... a medias. Según el entender de algunos directivos, Hiddink se mostró respetuoso con el club pero se esperaba más contundencia en sus explicaciones.
Poco a poco, el transcurrir de la mañana fue bajando la temperatura ambiental. Empezó hablándose de cese y terminó cuestionándose la posibilidad de una multa o una apertura de expediente. Al final, parece que ni siquiera se van a tomar ese tipo de medidas.
Pese a todo, a Hiddink se le hizo un seguimiento al milímetro en todas y cada una de sus manifestaciones. Tanto es así que la directiva tuvo puntual conocimiento incluso de la rueda de Prensa que el técnico ofreció en su llegada a Villarreal. Suele ser esta una conferencia dedicada a los medios locales pero, aún así, hubo un informe concreto sobre la intervención vespertina de Guus Hiddink.

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