martes, 18 de agosto de 2015

La selección disfruta de un día de campo con el torero Enrique Ponce (1999)




CAMACHO PREMIÓ A SUS JUGADORES CON UN ALMUERZO MANCHEGO


José Antonio Camacho, seleccionador nacional español, premió a sus jugadores con un día de campo, que incluyó un almuerzo típico manchego y una exhibición de varios toreros, entre ellos Enrique Ponce, el ídolo de Raúl, Morientes y Cañizares. Jamón, queso, marisco y tinto Pata Negra de Valdepeñas fue el aperitivo que ofreció Camacho antes de sentarse a la mesa en la finca de su gran amigo Tomás Alarcón. La finca, de 350 hectáreas, se encuentra en la localidad de Villanueva de la Jara, en la provincia de Cuenca, y camino de Albacete, escenario del encuentro España-Israel el próximo día 10.



El fútbol y la fiesta del toro se unieron una vez más. Con el maestro Enrique Ponce de anfitrión y con la presencia de otros toreros como Vicente Barrera, Rafi de la Viña, Pepín Liria, Manolo Sánchez, Javier Vázquez y Dámaso González, la selección disfrutó de un día de fiesta. No faltó de nada en la jornada campera. El técnico dio por un día licencia para divertirse con el chándal del equipo nacional. 


El grupo musical Plaza Nueva amenizó los instantes previos a una comida con fundamento. El trío sevillano de Dos Hermanas le puso la guinda al mediodía. No faltaron las palmas cuando entonaron el ya popular 'Probe Migué' de Triana Pura. Aunque el toque de humor llegó cuando parodiando un tema de Los Del Río, los cantantes entonaron una rumba dedicada al anfitrión del festival gastronómico, José Antonio Camacho. "Camacho, Camacho, Camacho, vente 'pacá', Camacho, Camacho, Camacho, no comas más".
En el menú de Camacho no faltó el gazpacho de la tierra, un arroz caldoso y una parrillada. Todo ello mezclado con el arte de Ponce y compañía, que antes ofrecieron algo de su repertorio en un tentadero de esta finca, con tres becerras como testigos.


Cañizares acudió con muletasQue la selección de Camacho ayuda a olvidar las penas es obvio, especialmente cuando el pasado domingo no fue un día feliz para la gran mayoría de los internacionales en sus equipos. Ponce saludó con efusión a sus amigos Raúl y Cañizares. Para el madridista, Ponce es el más grande, el número uno. De Ponce habla bien todo el mundo del fútbol. Le admiran por lo que representa en la plaza, pero sobre todo por su humildad fuera de ella.
Cañizares no quiso perderse este acto de confraternización. Con sus muletas a cuestas y mientras se recupera de la lesión de tibia, bromeaba con Ponce. El fútbol también da 'cornadas'. "Hasta ahora Santi había tenido mucha suerte en el fútbol. 




Yo se lo había dicho. Nunca se había lesionado. La verdad es que el día que se lesionó en la Copa de Europa estaba viendo el partido por la tele y cuando vi que no se levantaba y que se quejaba, me asusté. Santi no es de los que le echan cuento a la vida. Todos le deseamos lo mejor y esperamos verle pronto en los terrenos de juego", dijo Enrique Ponce.
"Hoy es un día bonito. Vamos a echar un ratito con unas becerritas, con la presencia de otros compañeros, y vamos a ver si lo pasamos bien, que de eso se trata, de estar un día juntos. El ambiente en esta selección es fenómeno. Se nota que es una piña y el mérito es de Camacho que les da ánimo y moral. Yo me pongo en su lugar y seguro que un entrenador tiene mucho que ver en mantener este ambiente de compañerismo que aquí se puede palpar", añadió Ponce.



Los toros, desde la barreraCañizares estaba pletórico a pesar de su dolencia. El campo, la caza y los toros forman parte inseparable de su vida. El, Raúl y Fernando Hierro han pasado tertulias interminables con Ponce, al que últimamente ven menos por el intenso calendario que afrontan unos y otros. Cañizares no entiende un país sin toros. "Esta es la selección española. Nuestra fiesta nacional son los toros. No hay un español que no les admire por su valor. Los jugadores y el míster, Camacho, somos españolitos de los de toda la vida. Por eso nos gustan nuestras costumbres y disfrutamos con ellas. Ser futbolista de la selección tiene algún privilegio. Y uno de ellos hoy es compartir mesa y mantel con un fuera de serie como Ponce", apuntó el guardameta internacional del Valencia.

El encuentro sirvió para que los jugadores del Barcelona se animaran a compartir un momento de ocio con el mundo del toro. Hasta ahora, parece que sólo en el Real Madrid se disfrutaba con la tauromaquia. Esta tarde, Pep Guardiola conoció a Ponce. El torero tenía ganas de saludarle personalmente y ambos departieron también con Cañizares como interlocutor. Además de Morientes, Michel Salgado sorprendió por su afición a la lidia. Ponce le gusta, pero también dijo que admira al Juli.
Los jugadores, aunque a alguno le hubiera apetecido, no participaron en la capea y se limitaron a ver en acción a los profesionales desde la barrera. La selección ultima esta semana la preparación de su encuentro contra Israel. El seleccionador mandó un mensaje a los suyos antes de subir al autobús. A partir del miércoles, prohibido hablar de nada que no sea el partido España-Israel.

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