El presidente del Comite Olímpico Internacional, Juan Antonio Samaranch, abrió el martes en Lausana la Conferencia Mundial sobre el dopaje en el deporte, destacando que "será una lucha sin tregua y a nivel mundial".
"Sabemos que se trata de una lucha de larga duración, que debe renovarse constantemente, pero al mismo tiempo muy delicada", indicó Samaranch a los 600 delegados, dirigentes deportivos, ministros, expertos científicos, médicos y atletas reunidos en el Palacio de Beaulieu.
Proteger la salud de los deportistas
"Será una lucha sin tregua y a nivel mundial. Lo más importante para nosotros es no ahorrar ningún esfuerzo para proteger la salud de nuestros atletas", agregó. "Sin embargo, para conseguir este objetivo, es necesario conseguir la colaboración de todos. Se trata también de vigilar que el poder de los intereses económicos que se ponen en juego no atente contra la lealtad deportiva". Samaranch confirmó asimismo la próxima creación de una agencia contra el dopaje autónoma e hizo referencia a los objetivos de la conferencia.
"La lucha es difícil y compleja". "Sus resultados dependerán no solamente de las drásticas medidas que se tomen en caso de infracción, sino también de las campañas pedagógicas que se lanzarán a todos los niveles para informar a los atletas y al público en general sobre esta forma de hacer trampas, que resulta peligrosa para la salud".
Armonización de las legislaciones
También expresó su deseo de que se llegue a una armonización de las legislaciones nacionales e internacionales relativas al dopaje y recordó "que también les corresponde a los Gobiernos el asumir la responsabilidad de determinar las sanciones contra los traficantes, asegurar la investigación, y la persecución y represión de las infracciones que merezcan sanciones no deportivas".
Al principio de su intervención, Samaranch hizo alusión a las turbulencias provocadas en el COI por el escándalo de corrupción en torno a las candidaturas para los Juegos Olímpicos. "Hemos tomado las medidas necesarias y continuamos con nuestras investigaciones para hacer respetar la ética olímpica". Unas 600 personalidades intentarán en los tres próximos días de trabajos definir las acciones y los medios que deberían permitir combatir mejor el dopaje, considerado como "la amenaza más grande que pesa sobre el futuro del deporte".
Sanciones severas
Miembros del COI, presidentes de federaciones internacionales, ministros y representantes gubernamentales, expertos científicos, médicos y atletas van a exponer sus puntos de vista y las iniciativas que defienden para controlar una situación preocupante y hacer que disminuya un problema que se ha convertido en una cuestión de salud pública.
Entre las propuestas que se pondrán a debate, figura un abanico de sanciones severas reservadas al entorno de los atletas que den positivo, acompañadas de multas particularmente duras que pueden alcanzar incluso el millón de dólares. Los traficantes, médicos y farmacéuticos también están en el centro del objetivo. Un total de 54 personas participarán el martes, durante 475 minutos, en los debates.
La jornada del miércoles se dedicará a las discusiones sobre los cuatro temas de la conferencia: prevención, ética y educación, aspectos jurídicos y políticos, protección de los atletas y consideraciones económicas. Cerrará los trabajos el próximo jueves la adopción de una declaración final, y después el presidente del COI dará una rueda de prensa.
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