miércoles, 12 de agosto de 2015

Los campeones mundiales regresaron a España (1999)



ALEGRÍA, CANSANCIO Y REALISMO EN LOS JUGADORES DE LA SELECCIÓN SUB'20


La selección española sub'20 ha regresado a nuestro país con la alegría del triunfo conseguido en el Mundial de Nigeria'99, con rostros de cansancio por el largo viaje y con la certeza de saber que a partir de ahora, pese al éxito, seguirán teniendo las mismas dificultades para jugar en la elite. El equipo español llegó en un vuelo de la compañía KLM procedente de Amsterdam, adonde había llegado desde la capital nigeriana que abandonó ayer por la tarde la expedición. 




Alrededor de medio centenar de personas ofrecieron a los héroes de Nigeria un discreto recibimiento.
"Sabíamos que no iba a haber mucha gente, porque es un día laboral y era pronto, pero somos conscientes que ha habido mucha expectación a través de la televisión, y es lo importante", reconoció Iñaki Sáez, seleccionador nacional. Al aeropuerto acudieron Ignacio Ayuso, director general de Infraestructuras del Consejo Superior de Deportes; Teodoro Nieto, miembro del cuerpo técnico de la Federación Española (RFEF); Fermín Gutiérrez, representante del bético Fernando Varela y el logroñesista Gonzalo Colsa; la madre de Iker Casillas y los padres de David Aganzo, así como Vicente del Bosque y José Luis López Serrano como representantes del Real Madrid.



La expedición salió rápidamente del aeropuerto con destino a un hotel cercano, donde todos los jugadores e Iñaki Sáez comparecieron ante los medios informativos, porque desde allí la mayoría volvió con rapidez al aeropuerto para desplazarse a sus respectivas ciudades de destino. Iker Casillas y David Aganzo apenas tuvieron tiempo para estar en sus casas, porque Iñaki Sáez les dio un permiso de unas dos horas antes de volver al hotel para partir esta tarde a Murcia con la selección sub'18, que jugará contra Noruega.


El debate extranjeros-canteranosXavi, para todos el mejor jugador del Mundial, fue reclamado rápidamente por el Barcelona para estar presente el próximo miércoles en el partido del Centenario contra el Barcelona. El resto también partieron con celeridad para tomar los vuelos que tenían reservados, aunque hubo alguno, como Álex Lombardero, que lo perdió y tuvo que esperar tres horas para coger el siguiente y viajar a Lugo. Todos los jugadores volvieron con las maletas llenas de alegría, ilusión ante un futuro prometedor pero difícil, y multitud de recuerdos y anécdotas, así como con numerosas tallas de madera compradas en Nigeria, donde pudieron comprobar la tremenda pobreza en la que está inmerso el país africano.
El debate extranjeros-canteranos se ha reabierto con más fuerza que nunca y jugadores y cuerpo técnico no dudaron en reclamar más protagonismo en las primeras plantillas y más oportunidades, aunque, de momento, la medalla de oro con la llegaron colgada al cuello nadie se la podrá arrebatar.


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